Cuentos Probeta·Gramática frívola

Verbatim

Verbatim (De la serie Sin verbos y a lo loco) – Verbos. Otra vez los verbos. Como con don Joaquín en segundo de primaria o don Manuel en quinto. Don Manuel. Don Manuel y su bigote grueso y cano. Don Manuel y sus hijos. El pequeño, a la vez compañero nuestro de clase. No por eso el enchufado, sino todo lo contrario. Más exigencia y menos cuerda para el pobre Manolito, con un padre como maestro. ¡Ah! Y el hijo mayor de don Manuel, Santiago, el hijo ideal, el perfecto estudiante de primaria, matrícula de honor en el PREU, el COU de antes, y recluta condecorado. En la universidad, héroe e ídolo de todos. Don Manuel y los verbos. Con las mismas clasificaciones que después en secundaria y más tarde en la universidad: Que si sujeto, que si verbo, que si esto, que si lo de más allá. Dos años de gramática y sintaxis universitarias. Y encima, gracias a una afición absurda hacia las letras, por separado o bien juntas, mis lecturas de gramática. De noche, todas las gramáticas, pardas. Y luego en el curso de máster, con otro profesor, otro don Manuel, un buen profesor, sin duda, otra vez los verbos. Las mismas ideas que Dionisio Tracio. A lo largo de toda la columna vertebral, un espeluznante sentimiento de contemporaneidad con el alejandrino. Un alejandrino de tan sólo cinco sílabas. Rebote de un servidor y pregunta al profesor. Sin intenciones malignas. Más bien, con afán de profundización, de duda eterna, acto reflejo de mis problemas con la autoridad. Y gracias a la pregunta (o por culpa de la pregunta), una respuesta amable y paciente del profesor. Un debate más serio, pero menos interesante para el resto del foro. A lo mejor, paranoias mías. Por bocas. Los verbos. Otra vez los verbos. Y un anuncio del ponente: ¿Innovación?, ¿cosas nuevas?. Muy difícil, sino imposible. Nada nuevo. Lo mismo que Plinio el Viejo. O su tía. Ideas platónicas de arriba hacia abajo. En un laboratorio. Disección y maltrato de palabras por el bien de la ciencia. A pesar de las campañas en defensa de las pobres palabritas, libres bajo la pluma de Lewis Carrol o Boris Vian. A pesar del conocimiento de estos sobre Dionisio Tracio. Y de sus donmanueles. Mi cabeza y nuevas teorías. ¿Por qué no?, ¿por qué siempre análisis y criterios lingüísticos?, ¿por qué no una clasificación con dibujos animados? Ideal para los niños. En mi opinión, tres tipos de verbos: los verbos correcaminos, los verbos Coyote y los verbos Roca. Roca marca Acme, claro. Los verbos Correcaminos, los de movimiento, los de inconsciencia, los de progreso, los de triunfo; los verbos Coyote, los de pensamiento, los de reflexión, los de acción compleja, los de rebeldía. En una palabra, los de perdedor, en este sistema de vida con pensamiento único. Siquiera pensamiento.  Por último, los verbos Roca, los de existencia, los de estado, los de inmutabilidad y permanencia absoluta. La constante roca. Siempre sobre un coyote plano. Bífido activo. Bidimensional. Y mientras tanto, verbos como núcleo de la oración, como única posibilidad de oración. La insoportable levedad del verbo. (Cuentos Probeta)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s