Espectador en serie

Seinfeld – Tenemos que hablar

Seinfeld – Tenemos que hablar  (De la colección Espectador en serie)

Rechazar dinero es siempre visto como un acto de nobleza. El libro Guinness de los records dice que Jerry Seinfeld es la persona que más dinero ha rechazado en la historia de la humanidad. Le ofrecieron cinco millones de dólares por episodio para continuar la serie Seinfeld y dijo, así, como quien no quiere la cosa, dijo: “no, gracias.” Esto convertiría a Jerry Seinfeld en la persona más noble de la historia de la humanidad si uno no siguiera leyendo un poco más abajo, en el mismo libro Guinness, en la parte que dice que Jerry Seinfeld es el actor de televisión que más dinero ha ganado en un solo año.

Seinfeld, la serie, aparecía en el libro de los records en un apartado más. Los precios que tenían que pagar los patrocinadores para insertar anuncios en medio de un episodio de Seinfeld eran los más caros que se habían visto nunca y este record fue batido solamente en 2004 con el último episodio de la última temporada de Friends. Una medalla más. En el año 2002, la revista TV Guide, la revista de televisión con más tirada en Estados Unidos, hizo una lista con los cincuenta mejores programas de televisión de toda la historia y, sí, Seinfeld fue declarado el mejor programa, el número uno, de todos los tiempos.

Y bien. ¿Qué hace de Seinfeld un programa tan cotizado? ¿De qué va la teleserie en cuestión? Seinfeld, como decía la publicidad del propio programa, es una serie que no va de nada. La mayoría de sus personajes no trabajan, no son familia, no comparten un proyecto de vida, no hay una trama inteligente que entremezcla sus vidas. Nada. No hay absolutamente nada. Y, sin embargo, las estimaciones indican que al último episodio de Seinfeld se apuntaron unos 76 millones de espectadores. Apasionante. Verdaderamente apasionante. Ríete tú de bandas sonoras, de las grandes campañas publicitarias, de los guiones enrevesados que mezclan humor, pasión, intriga, suspense, drama y demás. Ríete de los efectos especiales. El mejor programa de televisión de toda la historia, según la revista americana de televisión con más tirada, es una teleserie sobre “nada”.

Cuidado. Lo más fácil es a veces lo más difícil y viceversa. Seinfeld, la serie, no siempre lo tuvo tan fácil. Cuando a Jerry Seinfeld le propusieron protagonizar una teleserie, él sólo puso una condición: trabajar con el humorista y guionista Larry David. Larry David no tenía muy buena reputación en los estudios de televisión. De hecho, la única condición que le puso la NBC a Jerry Seinfeld para hacer la serie fue que podía trabajar con cualquiera menos con Larry David. Tras un tira y afloja, la NBC cedió a regañadientes y Jerry y Larry se pusieron a trabajar en el episodio piloto.

Cuando los productores les preguntaban de qué iba la serie, Jerry les decía que no iba absolutamente sobre nada. Cuando los productores le preguntaban cómo se llamaba el personaje al que interpretaba Jerry, Jerry les respondía que Jerry. Jerry Seinfeld. Los productores no andaban contentos. La serie parecía predestinada al fracaso. Esperarían a los resultados del episodio piloto y ya está. Ahí se acabaría todo. El episodio piloto se emitió el 5 de julio de 1989. La respuesta del público indicaba que todo había sido un fracaso. No podía haber una serie que no fuera sobre nada. Hubo una persona, sin embargo, Rick Ludwin, director de la programación nocturna de la NBC que quedó fascinada por la idea. Decidió destinar parte del dinero que tenía su departamento para financiar cinco episodios más de la serie. Sólo ponía una condición. Seinfeld debía incluir una mujer en la teleserie.

Jerry y Larry aceptaron y los cinco episodios que conformaban la primera temporada fueron emitidos al año siguiente. Los resultados de audiencia siguieron siendo tibios. Pero muchos más directivos de la NBC estaban ya convencidos de que la serie de la nada tenía un algo. Las aventuras de los únicos cuatro personajes de la teleserie tenían un atractivo inexplicable. Jerry Seinfeld haciendo de Jerry Seinfeld y sus tres amigos se ponían a hablar y se desataba una curiosidad en el espectador que no podían entender.

Les dieron otra oportunidad para filmar trece episodios más. Eso sería la segunda temporada. Trece episodios más. Pocos si lo comparamos con el resto de las temporadas, con más de veinte episodios cada una. Y en la segunda temporada, Seinfeld fue un éxito absoluto. Éxito de audiencia y éxito de crítica. Cada uno de los episodios era un episodio sobre la nada. Los cuatro protagonistas se ponían a hablar y eso era todo. A veces, hasta tentaban a la suerte con episodios que se desarrollaban en los lugares más estrambóticos. En un episodio de la temporada dos, toda la trama ocurre esperando a que los sienten en un restaurante chino. En otro de la temporada tres, todo transcurre en un garaje subterráneo de unos grandes almacenes. Se trata de las conversaciones que mantienen los protagonistas mientras intentan recordar dónde habían aparcado el coche.

Con Seinfeld, la nada triunfa. No es casualidad que una de las líneas más comunes de la serie sea “yada yada yada” que en español se traduce a algo así como “bla, bla, bla.”

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s